El wéstern es el género cinematográfico clásico de Estados Unidos, nacido con el cine mudo en 1903 con El gran asalto al tren de Edwin S. Porter, quien es considerado su padre fundador.
Sus tramas se desarrollan principalmente en el Oeste norteamericano entre 1860 y 1890, abarcando la expansión territorial y las guerras indígenas.

Su época dorada ocurrió entre los años 1940 y 1950, consolidada por directores como John Ford y actores como John Wayne, con obras maestras como La diligencia (1939).
Este periodo definió el arquetipo del héroe vaquero y el código de honor, alcanzando su máximo esplendor comercial y crítico.

A partir de los años 1960, el género evolucionó hacia el spaghetti western (impulsado por Sergio Leone) y el western crepuscular o revisionista, que introdujo mayor violencia gráfica y complejidad moral, cuestionando los ideales tradicionales. Aunque declinó en los 70, resurgió en los 90 con películas como Sin perdón (1992) y ha mantenido presencia esporádica hasta la actualidad.

